Buscar información
Vínculos
Video del mes
Propiedades del té oolong o azul para adelgazar y la salud
Ver más videos sobre remedios naturales e infusiones medicinales en:

http://bit.ly/WfFCWN

Recibe actualizaciones

Escribe tu correo electrónico:

Delivered by FeedBurner

PostHeaderIcon Infusiones con astrágalo para defensas, retención de líquidos y más

infusiones con astragaloEl astrálago es la raíz de la planta llamada Astragalus membranaceus, un miembro de la familia de los guisantes.

Esta planta perenne alcanza una longitud de 5 a 10 cm. Tiene flores y hojas blancas o amarillas.

La larga raíz central, de cuatro a siete años de vida, es la que se utiliza con fines medicinales.

Aunque existen muchas variedades de esta planta, la única medicinal es Astragalus membranaceus, que se encuentra solamente en las praderas del centro y el oeste de Asia, principalmente en China, Taiwan y Corea. El astrágalo es una buena fuente de selenio, un antioxidante y estimulante del sistema inmunitario.

 

Propiedades curativas

El astrágalo se denomina huangqi en medicina tradicional china y se considera una importante planta tónica. Se emplea para reforzar lo que se llama wei qi o la energía defensiva del cuerpo contra la enfermedad. El astrágalo es útil para los trastornos que afectan al bazo y los pulmones.

Es un tónico que calienta y mejora las funciones del qi (el flujo de energía del organismo), el bazo, la sangre y los fluidos del cuerpo. Se recomienda para los síntomas de deficiencia del bazo, como diarrea, fatiga, sudoración excesiva y falta de apetito. Se emplea como tónico para los pulmones y es bueno para la dificultad respiratoria, el asma y los problemas pulmonares crónicos.

El astrágalo se prescribe para la artritis, la diarrea y los síntomas nerviosos. Con frecuencia, se administra a personas que tienen una mala salud general o están debilitadas.

El astrágalo se clasifica como un adaptógeno una planta que aumenta la resistencia del organismo a diversas agresiones químicas, físicas y biológicas.

Los adaptógenos ayudan a normalizar el funcionamiento de varios sistemas corporales al afectar a la acción de las hormonas; suelen ser beneficiosos para tratar trastornos crónicos, y refuerzan la respuesta inmunitaria, reducen la inflamación, estabilizan el azúcar sanguíneo y dan apoyo a los sistemas hormonales, especialmente las glándulas pituitaria y suprarrenal. Los adaptógenos deben emplearse durante un largo período de tiempo, al menos seis semanas.

El astrágalo favorece la función corporal. Ayuda al cuerpo a enfrentarse al estrés y refuerza de forma global la función inmunitaria. Se ha demostrado que estimula la producción y la activación de los glóbulos blancos en su lucha contra la infección. Está muy recomendado para prevenir y aliviar los resfriados y la gripe.

El astrágalo puede emplearse para curar la debilidad crónica de los pulmones. Mejora la circulación sanguínea y la función cardíaca, por lo que es útil para tratar la enfermedad coronaria. También parece prevenir o reducir la coagulación de la sangre. El astrágalo puede tomarse como tónico para los ríñones.

Tiene un efecto diurético (productor de orina), por lo que sirve para depurar el sistema urinario. De esta forma, es muy eficaz para tratar las infecciones del riñon, la proteinuria (presencia de un exceso de proteínas en la orina), los problemas crónicos de la próstata y del tracto urinario.  Igualmente resulta eficiente para combatir la retención de líquidos.

El astrágalo es eficaz para las personas sometidas a quimioterapia y radioterapia. Reduce los efectos tóxicos y refuerza los efectos terapéuticos. Los pacientes con cáncer que toman astrágalo durante su enfermedad tienden a recuperarse más rápidamente de los efectos perjudiciales del tratamiento y, generalmente, tienen mejores tasas de supervivencia. Esto parece estar relacionado con el refuerzo del sistema inmunitario.

El astrágalo también estimula las glándulas suprarrenales, cuyas funciones están deprimidas en caso de cáncer. La planta mejora la falta de apetito, la diarrea, la debilidad, la consunción y la sudoración nocturna. Esto hace que sea útil para los pacientes con cáncer y las personas que sufren sida, además de otras enfermedades debilitantes.

El astrágalo se recomienda como tónico para los ancianos. Protege las células del proceso de envejecimiento y puede disminuir otros efectos negativos de la edad: refuerza la digestión, estimula el apetito y ayuda a mejorar el funcionamiento mental. El astrágalo se ha mostrado prometedor en la enfermedad de Alzheimer.

Solo o en diversas combinaciones, puede ser útil para tratar infecciones víricas, hipoglucemia, diabetes mellitus, úlceras crónicas, insomnio, hipertiroidismo, síndrome de la fatiga crónica, heridas abiertas, problemas hepáticos, disfunción sexual, problemas de fertilidad y autoinmunes.

 

Infusiones medicinales

Infusión con astrágalo para reforzar el sistema inmunológico Verter 20 g de raíz de astrágalo, previamente lavado y picado, y 10 g de canela en polvo en 3 tazas de agua y hervir por 10 minutos.  Tapar y dejar refrescar.  Colar y tomar una taza al día.

Infusión con astrágalo para depurar los riñones Hervir 100 g de raíz de astrágalo en tres tazas de agua y dejar que la mezcla repose al menos durante 5 minutos.  Tomar dos o tres tazas de la infusión sin calentar cada día por una semana.

Infusión con astrágalo para la retención de líquidos Colocar en una taza de agua 1 cucharada de raíz de astrágalo seco y cucharada de hojas de perejil. Luego, hervir por 5 minutos.  Retirar del fuego y dejar refrescar.  Colar y tomar 2 tazas al día.

Infusión con astrágalo para prevenir los resfriados Hervir en medio litro de agua 100 g de raíz de astrágalo por 10 minutos y dejar refrescar.  Luego, añadir 1 diente de ajo machacado y tomar a lo largo del día por 1 semana.

 

Otros remedios con astrágalo

Remedio con astrágalo para combatir la debilidad:  Tomar entre 30 y 60 gotas de astrágalo cuatro veces al día.

Remedio con astrágalo para las heridas Mezclar cuatro partes de raíz seca con una parte de miel en agua; se cuece a fuego lento hasta que la planta se seca y se pone de color pardusco.  Colocar sobre las heridas para su pronta cicatrización.

Remedio con astrágalo para reducir los efectos de la quimioterapia y radioterapia:
Ingredientes
1/2 tazón zumo de zanahoria 50 mi
1/2 tazón infusión de astrágalo
1/2 tazón arándanos congelados
1/2 tazón albaricoques picados
Un pellizco clavo molido

Preparación
Poner en la batidora el zumo de zanahoria, la infusión de astrágalo, los arándanos, los albaricoques y el clavo. Ajustar bien la tapa y procesar (si la batidora es de velocidad variable, empezar despacio e ir subiendo) hasta que esté bien batido.

Sugerencias: Si no se dispone de albaricoques frescos, sustituirlos por la misma cantidad de albaricoques secos.  Tomar todos los días.

 

Precauciones

El astrágalo es una planta que produce calentamiento, por lo que debe evitarse en las situaciones calientes, como fiebre o estados de agitación. La especie Astragalus membranaceus es la única que tiene usos medicinales, las otras pueden ser tóxicas. Por lo tanto, las variedades locales occidentales no deben emplearse. Sólo debe utilizarse la porción de la raíz de la planta, ya que las otras partes de la planta pueden ser venenosas.

A veces, algunas personas pueden experimentar un ligero malestar en el estómago o una reacción alérgica al astrágalo. Sin embargo, generalmente es una planta segura, incluso en dosis altas.

El astrágalo incrementa la eficacia de otras plantas cuando se combinan. Suele emplearse con el ginseng siberiano, la Echinacea spp., el dongquai y el Lingusticum wallkhi.

Puede interferir con la acción de diuréticos, fenobarbital, betabloqueantes y anticoagulantes (sustancias que evitan la coagulación sanguínea). Los pacientes que utilizan estos medicamentos deben consultar con el médico antes de emplear la planta.

remedios caseros

 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

loading...

 

Deja un comentario

Búscanos en Facebook
Búscanos también en:

Reduzca su colesterol
Reduzca su colesterol
Infusiones para:
Controla la hipertensión